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QUE LOS TEMBLORES NOS TOMEN ASEGURADOS

En los últimos días, la Ciudad de México ha sido sorprendida por varios temblores de considerable intensidad ( suman dos mil 188 temblores mayores a 3.0 grados en la escala de Richter en lo que va del año) , pero no es un asunto raro para los capitalinos: nuestra urbe se encuentra situada en un lugar especialmente sensible a los movimientos telúricos, por lo que estamos acostumbrados a esos “bailes”. Lo verdaderamente extraño del caso es que los habitantes del Distrito Federal no hacen mucho por prevenir las consecuencias de esos y otros fenómenos naturales, inevitables e impredecibles. Tal vez eso se deba a que la mayoría de la gente no sabe que es posible asegurar sus bienes y que es mucho más económico de lo que podría pensarse. E s cierto, existe el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), pero es insuficiente para apoyar a  los particulares, a las familias, a quienes pierden todo cuando la Madre Naturaleza asesta un golpe de fuerza. No debería ser así y no tiene por qué...

LOS DESASTRES NATURALES, PREVENIR ANTES QUE LAMENTAR

El pasado 18 de abril, los capitalinos sufrimos un sismo de 7.2 grados Richter; el 8 de mayo se sintió otro de 6.4 y no ha dejado de temblar desde entonces. Además, la Comisión Nacional del Agua espera para este 2014 fuertes lluvias, tormentas eléctricas y viento huracanados en diferentes estados de la República. En los últimos años inundaciones, tormentas y temblores han provocado pérdidas billonarias en todo el país. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en el 2013 México fue afectado por 24 sequías o fenómenos de calor extremo, que perjudicaron a poco más de 2 millones 701,000 viviendas con pérdidas económicas de 2,192 millones 600,000 dólares; en los últimos años se han registrado poco más de 148 fenómenos meteorológicos que dañaron 13 millones 100,368 viviendas, con pérdidas económicas por 26,827 millones 910,000 dólares; asimismo, unos 30 sismos de considerable intensidad ocasionaron averías a 2 millones 630,972 hogares y gener...

MÉXICO: RIESGO IGNORADO

La carencia en esta materia es clara y la evidencia, abrumadora: en México sólo 4.5 por ciento de las viviendas (unas 1.3 millones) cuenta con un seguro contra daños. La gran pregunta es ¿por qué? Un factor es, sin duda, el costo: Para gran parte de los mexicanos, los seguros son caros, sin embargo, es posible contratar un buen seguro contra daños a precios razonables. Una prima anual va de los 1, 500 a los 8,000 pesos, diferencia que tiene que ver con el tipo de construcción que se desea asegurar y la ubicación de la misma, así como por los contenidos que incluya la cobertura. Si pensamos en lo que estamos protegiendo, se trata de un costo mínimo.    Otro factor es que la gente piensa que a ellos no les va a pasar nada, lo cual no garantiza absolutamente nada y deja el riesgo latente, vigente con todo su impacto. El fin de un seguro es, precisamente, amortizar el impacto de una circunstancia inevitable e imponderable como lo es la Naturaleza misma. Esta form...